27.4.09

Contrastes 



El sábado fue un día altamente productivo que acabó con una cena fantástica. Nos juntamos un puñaito pequeño de amigos, casi me cargo mi sartén nueva, hicimos fajitas (burritos o como lo queráis llamar) y nos reimos tanto que hasta la vecina nos escuchó. Madre mía, cuánto tiempo hacía que no me reía así. A veces pensaba que me ahogaba, casi no podía ni respirar. Y lo bien que sienta.

El domingo hacia mediodía recibí la llamada de mi madre, malas noticias, ha muerto una vecina de toda la vida, no llegaba ni a los sesenta. Se fue una gran persona, risueña donde las hubiera. Una gran pérdida.



This page is powered by Blogger. Isn't yours? Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com